Descalza

Hay casas donde el orgullo ocupa una vitrina.Donde los nombres se pronuncian con brillo y las victorias se colocan detrás de un cristal.

El ruido del agua

Un gesto cotidiano puede abrir una grieta. El cuerpo recuerda antes que la mente. Y el dolor aparece sin avisar.

El silencio aprendió mi nombre

Hay infancias que se viven en silencio. Casas donde no siempre hubo palabras, ni refugio, pero sí una forma temprana de aprender a resistir.