Cada relato nace de una escena.
Una cocina, una espera, una casa, una ausencia, una forma de volver sobre lo que parecía cerrado.
Escribo desde la memoria y los vínculos, desde lo pequeño que sostiene una vida entera.
DESCALZA
Me siento en la mecedora de mi abuelo y recojo la revista de deportes que mi hermana ha dejado en el suelo.
MUJERES QUE SOSTIENEN GENERACIONES
Los alfileres se clavan en la yema de los dedos.
Una gota de sangre brota y escuece.
OJOS DE MEDIA LUNA
¿Cómo vivir? Tu cama deshecha. Los calcetines en el suelo.
UNA CARTA
Nunca olvidaré la nota desafinada que salió de aquel instrumento abollado y viejo.