María Jesús Espinosa

Escritora de vínculos, memoria y heridas que sanan.

Escribo desde la adultez que mira atrás sin romperse.
Desde la mujer que ha aprendido a sostener su historia y a nombrarla con verdad.

Mi escritura nace de la memoria emocional, de los vínculos que faltaron, de los silencios familiares y del deseo profundo de transformar lo vivido en forma literaria. Escribo para comprender al ser humano y para acompañar a quienes se reconocen en lo que no siempre se dice.

Trabajo con la fragilidad y con la fuerza. Con la infancia y sus huellas. Con la identidad que se construye a pesar de lo vivido. Mis relatos no buscan enseñar ni explicar: buscan mostrar la vida desde dentro, con honestidad, sobriedad y belleza.

Mi voz es íntima, madura y profundamente humana.
Escribo desde la vulnerabilidad que sostiene, no desde la herida abierta.

Me interesa lo pequeño, lo invisible, lo que permanece debajo de la superficie. La palabra como refugio. La literatura como lugar donde quedarse cuando el mundo no lo fue.

Soy autora de novelas y relatos breves en los que exploro los vínculos afectivos, la ausencia, la soledad, el hogar interior y la necesidad de pertenencia.

Mi obra se caracteriza por una profundidad emocional sin dramatismo, una belleza sin artificio y una mirada que convierte lo personal en universal.

Plata de barro es otra forma de escribir.
Escribir en voz alta. Narrar con la respiración de la verdad.

En el pódcast comparto relatos y textos propios para acompañar, para ofrecer compañía y silencio habitado. Es palabra dicha con cuidado, pensada para quienes necesitan sentirse menos solos.

Escribo para nombrar lo que otros sienten y no saben decir.
Para transformar la experiencia en sentido.
Para ofrecer un lugar donde quedarse.