Aquí empieza muchas veces la escritura.
A veces es una imagen. Otras, una frase que regresa sin saber todavía por qué. Una cocina, una espera, una puerta entreabierta, una conversación olvidada, un gesto que permanece cuando todo lo demás parece haber desaparecido.
El Cuaderno no busca explicar. Recoge aquello que todavía está naciendo: escenas, intuiciones, fragmentos y pequeñas historias que aún no conocen del todo su destino. Algunas permanecerán aquí. Otras encontrarán más adelante su lugar en un relato, una novela o un episodio de Plata de barro.
Es un espacio para detenerse. Para observar cómo una imagen empieza a convertirse en literatura.